sábado, 21 de enero de 2017

Mi gozo en un pozo

Con la llegada de esta ola de frio "polar" aproveché unos días libres para acudir a mi valle preferido, Ordesa. Llegué el lunes 16 con temperaturas bajo cero y vientos con rachas de 100 km/hora. La cosa prometía porque mi intención era fotografiar los recodos del río Arazas helados y con nieve.
Al día siguiente martes los vientos persistían y al acudir al parque me encontré con que el acceso estaba cerrado a los coches por peligro de aludes. Algo lógico.
Pero lo que no fue lógico es que siguiera cerrado a los coches los siguientes días cuando sí se permitía el acceso a pie. ¿Es que los aludes sólo atacan a los coches?. Hay algo que a mí no me cuadra. Un parque nacional con un acceso de carretera debe de estar abierto y con las condiciones necesarias para que se pueda acceder sin peligro por lo menos hasta el parking. Creo que en Suiza y los países escandinavos sufren más olas de frío que aquí y las carreteras y accesos a pistas de esquí suelen estar abiertos. Allí conocen los puntos donde se producen aludes y realizan obras (túneles, cubiertas, etc.) para poder circular.
Según los guardas del parque el organismo que decide si se cierra o no es Obras Públicas. Yo creo que deberían hacer las obras necesarias para poder acceder y no simplemente venir y cerrar el acceso.
Hace algún tiempo "adecuaron" una pista para discapacitados con lo que rompieron la armonía natural del paisaje de la zona (Mejor habría sido colocar sillas de ruedas todoterrreno y no romper el paisaje). Por lo tanto, creo que debería de realizarse una revisión y una renovación del aceso al parque, adecuando el ancho de vía, arreglando la calzada y colocando cubiertas (u otro tipo de solución arquitectónica contra los aludes) que permitiera un acceso en cualquier tiempo. Entiendo que en ocasiones puntuales por las inclemencias meteorológicas se aconseje no acceder, tampoco a pie. Pero lo que no entiendo es que no se ponga solución al problema. Creo que sería beneficioso para la economía de la zona, para el turismo y para los aficionados a la naturaleza en general. Como ejemplo decir que el acceso a Formigal estaba abierto para los coches.
Os dejo unas fotos que pude hacer esos días por la zona.
El jueves 19 me marché ya que seguía cerrado y no sabían cuando se iba  abrir. Casi 400 kms. de ida y otros tantos de vuelta, alquilar el apartamento, comida, etc. Todo ello al pozo. Me da que este país es el país del "te jodes". Hay un problema, "te jodes". No se busca solución. Cierro el parque y "te jodes". Y encima te dirán que es por tu seguridad, como los radares. Algunos deberían de viajar a Suiza y los países escandinavos y aprender un poquito.

Por cierto, las fotos están sacadas con la nueva FUJI XT2 y los objetivos 18-55 y 50-140 f2.8. Este último es una pasada, de una nitidez brutal. Son JPEGS de cámara.  Las de color con el patrón FUJI VELVIA. Estoy encantado con la nueva adquisición. Menos peso que la reflex y sus cañones y prestaciones idénticas o mejores.































domingo, 17 de enero de 2016

ADAGIETTO

Apasionante. Así resulta trabajar con la luz, la fotografía. 

Tan bueno como dedicar un cuarto de hora a escuchar concentradamente este fragmento de la 5ª de Mahler (https://www.youtube.com/watch?v=yjz2TvC2TT4).

Tal y como la música puede llegar a concentrar en unos pocos y delicados momentos toda una gama de sensaciones y sentimentos, también la fotografía puede llegar a hacerlo. Creo que todas las disciplinas artísticas consisten en eso, capturar emociones y transmitirlas. Transmitir sentimientos, sensaciones, pensamientos, etc. es transmitir conocimiento. Sin la transmisión no se entendería la cultura.

Un simple bodegón como el que muestro, puede que no signifique nada para la mayoría de los observadores, pero sin embargo también puede que estimule alguna neurona recóndita en algún cerebro que haga producir una sensación, un estado de ánimo, un sentimiento, un pensamiento en definitiva, que lleve al espectador a un efímero instante de éxtasis contemplativo donde la belleza haya ocupado una pequeña porción de su vida. Esto ya sería todo un logro.

No quiero enfrascarme en custiones técnicas sobre la fotografía. Entiendo que la técnica es algo que hay que dominar. Estoy en ello y cada día aprendo algo nuevo, y soy consciente, además, que es más lo que me queda por aprender que lo que ya sé. Es como el dominio de un instrumento musical. Hay que entenderlo, concocer sus posibilidades y sus limitaciones, y a partir de ahí, crear.



viernes, 15 de enero de 2016

 VIENTO SUR - F


Dicen que afecta al estado de ánimo e incluso a la cordura, y quizá sea cierto. La verdad es que el ambiente es distinto, especial.
Ese día me dio por salir de casa con la cámara. Iba sin rumbo fijo hasta que algo me dijo que tenía que ir a mi playa. A la playa donde aprendí a nadar y donde tantos veranos he pasado. Laida.
Como era ya casi mediodía decidí parar en Gernika a comer. Restaurante Boliña Viejo, comida casera de toda la vida, bien puesta y sin chorradas. Sopa de pescado y bacalao ajo arriero.
Al llegar a Laida, café en el bar de Pedro, que no sé si sigue siendo de Pedro porque no está Pedro ni sus hijas. En su lugar mucha gente joven nueva desconocida. Todo cambia. Desde allí se podía ver que la playa, la zona del canal, estaba llena de Kite Surfers. Todo un espectáculo. Así que bajé con la cámara a la arena y a afotar. La luz era densa, sin sombras, y el ambiente muy de viento sur, que pegaba de lo lindo pero sin levantar la arena más de un par de palmos del suelo. Fue una gozada verles patinar sobre el agua a gran velocidad para de repente subir una decena de metros en el aire en unos vuelos espectaculares.
Tras un buen rato afotando a estos jinetes del viento y como ya la tarde iba camino de la noche me encaminé hacia la zona de las olas desde donde se ve la isla de Izaro, esperando que hubiera suerte y se diera un anochecer fuera de lo común. Yo creo que no estuvo mal, y aquí os dejo el resultado. Espero que lo disfrutéis.